Desde sus comienzos, todos los mouses se mantuvieron prácticamente iguales. De hecho, más allá del precio o de que tengan alguna característica especial, los mouses que tenemos en nuestros escritorios son ligeras variantes sobre un mismo tema. Es como poner la carrocería de una Ferrari sobre el chasis de un Ford T: podrá verse muy bien, pero la tecnología es vieja e inadecuada. Hasta hoy, dentro de cada mouse siempre había un montón de partes móviles mecánicas. El problema de esto es que, tarde o temprano, siempre se llega a un punto en que la maldita flecha deja de moverse, y uno debe tomarse el trabajo de dar vuelta el mouse y limpiar la bolita.
Después de repetir el proceso varias veces, no importa cuánto tratemos de descontaminar el estúpido aparato, las limpiezas se vuelven cada vez menos efectivas, hasta que terminamos tirándolo a la basura y comprando uno nuevo. Por suerte, el círculo vicioso está a punto de romperse, ya que Microsoft creó dos nuevos mouses que bien podrían durar más que todo el resto de nuestras PCs. Tanto el IntelliEye como su hermano mayor.
